martes, 21 de noviembre de 2017

Cuando eres demasiado inteligente para este insignificante mundo







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Proteles o Lobo de Tierra (Las hienas adorables)

El lobo de tierra o proteles (Proteles cristata) es una especie de mamífero carnívoro de la familia Hyaenidae,​ que, al contrario que las demás hienas, es un tímido insectívoro solitario. Es el único miembro de su género y de la subfamilia Protelinae.


Existen dos poblaciones diferenciadas del lobo de tierra. La primera se distribuye en el sur de África: Botsuana, Namibia, Sudáfrica, sur de Angola, sur de Zambia y sudoeste de Mozambique. La segunda se encuentra en zonas que abarcan desde Tanzania central, Uganda, Kenia, Somalia hasta los desiertos de Etiopía, Sudán y el sur de Egipto.


En comparación con sus parientes más cercanos, sus patas delanteras son más largas y su cuerpo presenta un ligero declive desde la cabeza hacia la cola, característica que se acentúa con las crines en forma de cresta que van desde el cuello hasta los hombros y se erizan cuando el animal está alerta. Sus miembros anteriores terminan de cinco dedos y los posteriores en cuatro, mientras que las hienas poseen cinco dedos en todos sus pies.


Sus dientes son pequeños y muy separados, con los molares rudimentarios, lo que está relacionado con su dieta.​ La comida es molida por los músculos del estómago. Su pelaje es blanco amarillento, un poco grisáceo o rojizo con tres rayas negras verticales a ambos lados y diagonales en sus patas traseras y delanteras.

Alcanza una longitud cabeza-cuerpo de entre 55 y 80 cm, más de 20 a 30 cm de la cola y una alzada en la cruz que oscila entre 45 y 50 cm.4​ Pesa de 9 a 14 kg.4​

Humor sospechoso







¿Qué ocurriría si todos se volvieran veganos?

Si toda la población estadounidense adoptara una dieta vegana provocaría un efecto negativo en la salud pública. Así lo ha asegurado una reciente investigación publicada por la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU.


Según el estudio, enfocado en el impacto nutricional y ambiental de la eliminación de los animales de la dieta y la agricultura, esto provocaría en principio un aumento de la cantidad de alimentos disponibles en un 23%, pues los granos que se usan para la alimentación de los animales pasarían a ser consumidos por los humanos.

¿Riesgo?
Consecuentemente, el organismo recibiría un mayor suministro de ciertos nutrientes importantes. Sin embargo, los expertos subrayan que otros nutrientes esenciales que se obtienen de los animales como el calcio, las vitaminas A, D y B12 y algunos ácidos grasos (araquidónico, eicosapentaenoico y docosahexaenoico), disminuirían significativamente.

Muchas de estas sustancias han demostrado estar relacionadas con la disminución del riesgo de contraer enfermedades cardiacas, dolencias ligadas con el desarrollo visual y cognitivo en los bebés, la agudeza visual, entre otros.

"Hay algunos requisitos nutricionales que no podemos obtener simplemente al consumir alimentos derivados de plantas", aseguró Mary Beth Hall, coautora de la investigación.

"Un desafío para toda una población"

Aunque en este análisis no se tuvo en cuenta la posibilidad de tomar suplementos, y solo se evaluó la ingesta de alimentos, los científicos admiten que es posible vivir de forma saludable con base en una dieta vegana a nivel individual, pero llevarla a dimensiones más amplias resulta difícil.

"Es completamente posible satisfacer los requerimientos nutricionales individuales de los seres humanos con raciones basadas en plantas cuidadosamente seleccionadas y sin suplementos, pero esto puede ser un desafío para una población completa", dice el estudio.

Efecto ambiental
Los animales suponen alrededor del 49% de las emisiones de gases agrícolas en EE.UU., pero una nación de 320 millones de veganos reduciría las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura en un 28%. Las emisiones anuales caerían de 623 millones de toneladas a 446 millones de toneladas.

Por otro lado, la tierra de la industria ganadera pasaría a ser cultivable. Eso aumentaría la cantidad de desperdicios agrícolas y eliminaría a los animales que ahora comen gran parte de él. Según estiman los autores, quemar el exceso de desechos agregaría unos 2 millones de toneladas de carbono a la atmósfera. Las demandas de fertilizantes también aumentarían, mientras el suministro de estiércol disminuiría.





7 razones por las que estar de cuchillas es mejor que estar sentado en una silla

Una de las primeras cosas que me sorprendió al llegar a India fue la facilidad con que la gente hacía sus actividades diarias sentada en cuclillas. Sobre todo fuera de las grandes ciudades, la gente cocina, se baña, se pone a platicar, esperar e incluso a descansar en esta postura.

Esta forma de cuclillas, sin embargo, es peculiar. La mayoría de la gente lo hace con los talones bien pegados al piso y los glúteos casi rozando el piso. Lo más impactante es que lo hacen desde los más jóvenes hasta los más viejos. Lo hacen de forma tan natural que parece muy fácil y cómodo.

Yo solo logré "descansar" en esta posición recién varios años después de practicar yoga.

Cuando empecé a trabajar en una oficina, no hicieron falta ni tres semanas para que me empezara a doler la espalda.

Hablé con varios expertos que coincidieron que "estar sentado en una silla por tantas horas es muy malo para nuestro cuerpo", en palabras del doctor internista Ronesh Sinha, que se especializa en programas de salud y bienestar para compañías en Silicon Valley.

El doctor Sinha recomienda que se limite el tiempo de estar sentado a intervalos de 20 o 30 minutos. "Incluso en la oficina, cambia de postura todo lo que puedas. Ponte de pie cada tanto, incluso puedes seguir trabajando haciendo llamadas telefónicas o tomando notas".

Estar en cuclillas de vez en cuando y la acción de ponerse en esa posición, la sentadilla, puede ser muy beneficioso para tu salud.

Aquí las razones, según los expertos.
  • 1. Es una posición más activa "Estar sentado en una silla es una posición pasiva. Estar de cuclillas es mucho mejor, porque activa toda la musculatura que mantiene nuestra corrección postural", explica Luis Barrio, director del Centro Anicca Terapia y Movimiento en Madrid. Al igual que los otros expertos advierte que esto no quiere decir que eviten todos los problemas de espalda y otras dolencias, pero sí que tienen mucho menor incidencia.
  • 2. Ayuda a defecar con mayor facilidad Los baños de asiento se extendieron por Occidente a partir del siglo XVI. Pero en Asia todavía muchos de los baños son en el piso, por lo que se tiene que hacer en cuclillas. Para los defensores de esta posición, la anatomía del cuerpo humano está diseñada para defecar así porque esto permite un mejor ángulo entre el intestino grueso, el recto y el ano, por lo que las heces salen con mayor facilidad. "Es una posición más activa en la cual los esfínteres y suelo pélvico buscan equilibrio entre la presión abdominal y la presión del suelo pélvico", señala Barrio.
  • 3. Para algunas mujeres, puede ser la mejor postura de parto Depende de la fase del parto, podría ser la mejor postura, explica Barrio. Dice que cuando el bebé está descendiendo por el canal del parto no sería tan recomendable, pero cuando ya está en la fase de expulsión, es muy recomendable "Por la colocación de la pelvis y el sacro que permiten una apertura mayor para el paso del bebé". Sin embargo, matiza que el parto es una cosa personal y que cada mujer debería elegir cómo se siente más cómoda. Kenny Shulman, una partera en Estados Unidos, asegura que las cuclillas es la mejor postura para parir, incluso aunque esto se reproduzca estando acostada sobre la espalda, pero con las rodillas subidas, emulando esta postura. "Esto abre más la pelvis y facilita la salida al bebé. Cuando se está en posición vertical, la fuerza de gravedad también ayuda".

¿Por qué los árboles de la ciudad crecen más rápido que los campo?

Las ciudades no parecen, a primera vista, los lugares más apropiados para el desarrollo de la vegetación.


Sin embargo, según un nuevo estudio de la Universidad Técnica de Múnich, Alemania, los árboles, curiosamente, crecen más rápidamente en las urbes y zonas metropolitanas que en bosques o áreas rurales.

Los investigadores llegaron a esta conclusión después de comparar información de 1.400 árboles en diez grandes ciudades del mundo (París, Santiago de Chile, Berlín, Ciudad del Cabo y Sapporo, entre otras), con ejemplares de la misma especie en zonas naturales.

¿La causa? El crecimiento acelerado, dicen, se debe al efecto "isla de calor".

Con este nombre se conoce al incremento de temperatura que se registra en las ciudades por la concentración de edificios, las calles asfaltadas, la circulación de vehículos, los sistemas de calefacción y otros factores típicos de las grandes urbes.

Esta diferencia de temperatura puede alcanzar desde 3º C hasta 10º C.

"Podemos mostrar que los árboles urbanos de la misma edad son más grandes en promedio que sus pares rurales, porque los árboles de ciudad crecen más rápido", explicó Hans Pretzsch, investigador de la Universidad de Múnich y coautor del estudio.

Santiago de Chile
Los investigadores seleccionaron árboles maduros de las especies predominantes en cada ciudad (y en las áreas circundantes), que fueron elegidas por representar distintos tipos de clima. Image caption

En Santiago de Chile, la única ciudad seleccionada en América Latina, la especie elegida fue la Robinia pseudoacacia, conocida como falsa acacia.

Este árbol puede verse por toda la ciudad.

Originario del sureste de Estados Unidos, donde el clima abarca desde templado a húmedo, la especie puede también crecer fácilmente en condiciones más secas, como las que se registran en muchas ciudades del mundo.
Fotosíntesis

La diferencia de tamaño de se mostró más pronunciada en árboles de 50 años (de un 25%) y menos (20%) en árboles de 100 años de edad.

El efecto isla de calor, al que le atribuyen este fenómeno, acelera el crecimiento de los árboles de dos maneras.

Por un lado, el aumento de la temperatura estimula la fotosíntesis. 

Por otro, prolonga el período de vegetación, lo cual extiende el tiempo del año en el cual pueden crecer los árboles.

No obstante, que crezcan rápido tiene una contractara: los árboles también envejecen a mayor velocidad.

Y esto significa que cuando se los planta en la ciudad para mejorar el aire y la calidad de vida, viven menos tiempo y por ende hay que reemplazarlos con más asiduidad.

Independientemente de la diferencia ciudad/campo, el estudió también mostró que los árboles en ambos sitios han acelerado su crecimiento desde la década de los 60, por el cambio climático.